La desarrolladora de franquicias como EA Sports FC, Los Sims y Battlefield fue adquirida por el Fondo Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) junto a un grupo de inversores.

El pasado martes 4 de agosto se oficializó la compra de Electronic Arts (EA) por un consorcio entre el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, Silver Lake, una empresa que se dedica a invertir en tecnologías, y Affinity Partners, una empresa relativamente nueva creada por Jared Kushner, el yerno de Donald Trump.

La transacción, valuada en 55.000 millones de dólares, se encontraba en proceso de regulación desde septiembre del año pasado y se consolidó como la segunda compra más grande en la historia del gaming.

Tras el acuerdo, el PIF pasa a controlar el 93,4% de las acciones, mientras que el porcentaje restante se divide entre Silver Lake y Affinity Partners.

¿Qué depara el futuro de EA?

Desde el punto de vista corporativo, todos los involucrados mantienen una mirada positiva de cara a esta nueva etapa. En un comunicado oficial, el CEO de Electronic Arts, Andrew Wilson, comentó: «Entramos en este nuevo capítulo desde una posición de fuerza y con socios que comparten nuestra visión y ambición. Juntos invertiremos audazmente, aceleraremos la innovación y construiremos la próxima generación de juegos y experiencias».

Sin embargo, entre la comunidad de jugadores y varios analistas de la industria existe una fuerte preocupación por posibles despidos masivos o cierres de estudios en el futuro cercano. Al tratarse de una compra apalancada (LBO), el consorcio solicitó un préstamo bancario a JPMorgan para financiar parte de la operación de 55.000 millones de dólares, traspasando a Electronic Arts una deuda cercana a los 20.000 millones de dólares.

Ante la necesidad de sanear las cuentas y afrontar este compromiso financiero, han tomado fuerza los rumores que señalan que EA estaría evaluando la venta de BioWare, desarrolladora responsable de sagas históricas como Dragon Age y Mass Effect. En otros rumores menos fuertes existe el temor de que se aumenten las microtransacciones o pases de batalla en títulos clave como EA Sports FC, The Sims y Battlefield.